Y por fin Jenni Rivera ya es 'la señora de Loaiza'. Tal como si fuera un cuento de hadas al estilo mexicano, 'La Diva de la banda' fue una princesa en su cuarta boda, con 'Príncipe Azul' incluido, un gran vestido, casi mil invitados y hasta una carroza. Solo faltaba el hada madrina, la calabaza y los ratoncitos.La boda se realizó en Simi Valley, California, en un gran rancho, super exclusivo y bajo la más estricta seguridad para que ningún paparazzi, cámara o intruso arruinara este gran momento para Jenni y su ahora esposo Esteban Loaiza. El motivo de tanta seguridad no tenía que ver con el hecho de haber vendido la exclusiva porque, aunque se dice que todo se verá en la revista People en Español, la intención de los novios era que todo el mundo disfrutara y el que quisiera emborracharse lo hiciera sin medio de ser captado, por eso el material fotográfico y de video era estrictamente puesto por los protagonista de esta boda de ensueño.
Todo estaba decorado con rosas amarillas y blancas y velas color beige. Al mejor estilo Hollywood Jenni llegó al rancho en helicóptero. Allí la esperaban todo su séquito de maquillista, peinador, estilista y asesor de imagen. Los invitados eran requisados antes de entrar para quitarles cámaras y celulares.













