Marisa del Portillo recibió un día una llamada en México en la que le proponían que se "arrancara" para Miami para un nuevo programa de televisión.

En lo que ella misma llama un acto de inconciencia y guiada sólo por su fe en Dios, abandonó su lugar, y se instaló con su única hija en una nueva ciudad, en un nuevo país.

En México, Marisa se había destacado como modelo y actriz de comerciales. Desde esa mañana en que Luz Maria Doria la llamó (actual productora ejecutiva de 'Escándalo TV') supo que la vida le cambiaría.

Se considera una mujer de fuerte opiniones, que defiende con pasión en lo que cree.