Debido al escándalo que provocó la noticia de que una foto de Brooke Shields desnuda, a la edad de 10 años, se exhibiría en el Tate Modern de Londres, la policía ordenó que fuera retirada al considerar que podría incurrir en un delito de pornografía infantil.

En dicha imagen tomada por el fotógrafo Richard Prince y titulada 'Spiritual America', aparece Shields de pie en una bañera, muy maquillada y con aceite en el torso.