No es una regla, pero parece que ganar el Oscar como Mejor Actriz es preludio de mala suerte en el amor. El reciente divorcio de Kate Winslet, ganadora de la presea en el 2009 por su participación en 'The Reader' y Sam Mendes, ganador del galardón como Mejor Director por 'American Beauty' en 1999, así como los rumores de infidelidad de Jesse James, marido de Sandra Bullock, ganadora del Oscar 2010 por su protagónico en la película 'The Blide Side', podrían hacernos creer que la famosa estatuilla hollywoodense no se lleva muy bien con el amor.